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El entusiasmo en la oratoria: importancia

Si existe un elemento indispensable a la hora de hablar en público para el orador es el entusiasmo, el estado de ánimo más importante para que el ser humano se sienta cómodo y complacido con su trabajo y audiencia, además es el sentimiento encargado de motivar todo el cuerpo a desarrollar momentos elocuentes y llenos de seguridad a la hora de expresarse.

El entusiasmo en la oratoria: importancia
El entusiasmo en la oratoria: importancia

Un orador entusiasmado es capaz de deleitar a través de su discurso, de expresar su pasión y de contagiar a todos sus oyentes de motivación, una vez el público note cada uno de esos sentimientos conseguirá confianza y estima para disfrutar de la presentación.

¿Por qué hablar con entusiasmo en un discurso?

Contenido

Durante muchos años se ha comprobado que un discurso con orador sin entusiasmo no genera y transmite tanto como se desea, y que ambas características son fundamentales para sentirse vivo y cautivado por el tema que se esté desarrollando.

Un orador sin entusiasmo tendrá la difícil tarea de retener a su público, a estos no les importará lo excelente que pueda parecer el material y tema en particular sino logran sentirse atraídos y cómodos.

Generalmente, un discurso puede estar lleno de conocimiento, recursos y todos los aspectos necesarios pero si no cuenta con un orador lleno de entusiasmo se puede considerar un fracaso, por esta razón es muy importante brindar este estado de ánimo en cada presentación al público.

El entusiasmo es primordial en un orador porque como se expresa al inicio del artículo, este sentimiento ofrece seguridad y atención, y estas son dos características que permiten que se considere perfecta.

El entusiasmo: una cualidad natural

Mucho se ha discutido sobre si el entusiasmo es una cualidad natural o un estado de ánimo que se consigue con el desarrollo del tiempo, y la realidad es que el entusiasmo si es una cualidad natural poseída por la mayoría de las personas especialmente por los niños que sienten este sentimiento en gran parte de sus actividades diarias.

Sin embargo, normalmente los adultos no pierden en su totalidad el entusiasmo natural pero si lo demuestran en ocasiones y tareas específicas. A la hora de presentarse ante un público es muy regular que encuentren presentes de manera natural los ademanes, las expresiones faciales, los cambios de volumen, la velocidad del habla, el tono de voz, entre otros, y que estos se mantengan en el orador depende única y exclusivamente de la mente y la actitud.

No hay dudas que mientras más confianza se sienta, más entusiasmo se conseguirá a la hora de hablar y expresarse, sin embargo, por lo general presentarse ante un grupo de amigos es la peor forma de conseguir perder el entusiasmo natural  ya que estos suelen ser muy críticos a la hora de expresar sus opiniones sobre el tema o presentación personal.

¿Cómo desarrollar el entusiasmo al hablar en público?

Uno de los primeros requisitos para desarrollar el entusiasmo durante una presentación es obtener la estima, considerar desde el inicio que estos no son enemigos, ni críticos, al contrario pensar que los presentes son amigos que se han tomado un tiempo para escuchar y aprender sobre un tema en general.

De esta manera, hablar desde el corazón es la mejor alternativa para hablarle a un público, además se debe estar seguro y creer en cada una de las palabras e ideas que se van a exponer, es decir, hablar de cosas que realmente se sienten y creen. Esto es esencial, pues una persona que no puede hablar sinceramente, no puede hablar con entusiasmo sobre temas en los que cree.

Otro de los requisitos para realizar una presentación con entusiasmo es estar estrechamente relacionado e interesado con el mensaje que se va a transmitir, conocer y sentirse identificado con las ideas y cada uno de los puntos a tratar. Por otra parte, se debe estar muy consciente de las estrategias para comunicar el mensaje e ideas.

Una oratoria entusiasma es un éxito cuando el orador está totalmente preparado, cuando ninguno de los presentes conoce tanto como él del tema; si la persona tiene un leve conocimiento del tema a presentarse será muy difícil conseguir expresarse con entusiasmo. Además, hablar con entusiasmo es estar convencido de que el público necesita oír todo lo que se va decir en la presentación y que el mensaje será transmitido por los canales de comunicación adecuados.

Un orador comprometido con captar la atención de su público debe estar preparado para caer en el error de pronunciar palabras o ideas sin sentido, para no dejar entrar emociones que perjudiquen la mente y corazón, y que estos afecten los pensamientos para el entusiasmo.

Consejos para hablar en público con entusiasmo

En momentos determinados de un discurso por más preparación que se tenga, si no cuenta con motivación y entusiasmo, el discurso se puede transformar en frustración. A continuación te presentamos una serie de consejos para que puedas conseguir dominio del público con entusiasmo:

  • Relájate de  10 a 20 minutos antes de subir al escenario realizando ejercicios de estiramiento en cuello, manos y brazos.
  • Desténsate olvidando de todo lo malo que pueda haber sucedido horas antes o en presentaciones pasadas
  • Hidrátate tomando solo agua, generalmente se recomienda consumir medio vaso para evitar sentir ganas de ir al baño en medio de la presentación
  • Trata de recordar momentos alegres o anécdotas positivas que generen positivismo, sonrisas y mejoren el entusiasmo
  • Visualízate como un ganador, un triunfador y una persona capaz de mejorar las habilidades y talentos de otras personas
  • Evita tener un equipo con personas pesimistas, tóxicas y conflictivas que no tengan ganas de crecer a nivel personal y laboral
  • Trabaja los temas, ideas y creencias con las habilidades  emocionales necesarias

Si se aplican cada uno de estos consejos y tips en las presentaciones ante un público se conseguirá el entusiasmo necesario para lograr una oratoria llena de entusiasmo. Por otra parte, los valores personales son fundamentales para ser una persona entusiasta en presentaciones y en cada aspecto de la vida diaria.

Por esto es importante el entusiasmo en la oratoria

En líneas generales, la importancia del entusiasmo es porque este estado de ánimo es la misma vida de un discurso, sin el entusiasmo una conferencia está muerta y el público no se sentirá ni conmovido, ni convencido de cada uno de los mensajes e ideas expuestos. A la mayoría de los oradores y personas inteligentes les gusta considerarse capaces de conmover por medio de la razón y la lógica. Aunque es evidente que un buen orador debe ser capaz de conmover al público y mundo con sus sentimientos y emociones, un orador que se dirija con calor, sinceridad y entusiasmo casi siempre convencerá a todo su público presente.

Un importante personaje del mundo dijo que una persona con entusiasmo es capaz de convencer a cualquier persona, público y ser humano en el mundo independientemente del tema o campo laboral en que se desempeñe. Desde el punto de vista formal, no existe mejor alternativa para conseguir entusiasmo que siendo natural y poco expresivo, no gesticular, y no usar el cuerpo si no se siente totalmente cómodo.

No obstante, a nivel de contenido la naturalidad se traduce en sinceridad y entusiasmo, raras veces podemos encontrarnos con oradores que no tengan presente que una personas capaz de decir la verdad es una persona que se podrá dirigir ante su público con total seguridad de que estos nunca se sentirán aburridos o insatisfechos con el tema tratado.

Motívate antes de hablar en público

No hay razones para no considerar el entusiasmo como un aspecto fundamental en la oratoria, aunque actualmente la era tecnológica se ha apoderado de las comunicaciones, el poder hablar en público sigue siendo uno de los poderes más importantes del ser humano y con el que se consigue las mejores relaciones.

Las ventajas de hablar en público suponen dominar a un público  y con entusiasmo es mucho más sencillo lograr esta actividad. Hablar en público ayuda a mostrar todos los conocimientos o buenas ideas que se tengan sobre un tema en específico, la habilidad de comunicar con éxito dependerá precisamente de compartir los conocimientos; además permite liderar a personas que el día de mañana necesitaran de una comunicación con pasión, seguridad y sin vergüenza independientemente del cargo o función que este pretenda conquistar y por último y no menos importante, hablar en público  ofrece como ventaja conseguir convencer a cualquier persona.

El entusiasmo no solo es importante a la hora de hablar en público, una persona llena de entusiasmo es capaz de conquistar cualquier ámbito en la vida. Hoy en día hablar de entusiasmo es la acción que mueve a realizar cualquier proyecto, actividad o tarea, así que se puede considerar que el entusiasmo es el motor del comportamiento de los seres humanos.

Irradiar entusiasmo es un estado de ánimo que se debe expresar si o si en un discurso, actos sencillos como el sonreír, ser amable o sencillamente expresarse con un discurso real y de corazón son formas para contagiar al público en una presentación o conferencia y que esta sea perfecta y efectiva.

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